sábado, 9 de abril de 2011

Testimonio del Hermana Eva Alfaro





Era una joven de 16 años que creía que toda mi vida estaba bien que no necesitaba nada, que lo tenía todo para ser feliz, excepto mi tartamudez.
Tenía y vivía bien en un hogar bien armado, vasado en amor, valores y principios y una buena ética moral, y con la libertad que me daban mis padres de hace cuanto quisiera, bajo estos valores. Pero al caminar en mi juventud sentía un vacío muy grande tenía dudas e interrogantes muy profundo en el silencio de mi corazón. Y en ese espacio nadie podía ayudarme, nadie podía llenar este vacío y nadie podía escuchar el grito de mi alma.
Hasta que el más hermosos de los hombre salió a mi encuentro Jesucristo el Señor y me pidió que lo dejara entrar en mi corazón; yo creía en él siempre estaba a mi lado aunque yo no lo veía, pero ese día yo acepte a Jesús para que entrara en mi vida, necesitaba que el tomara posesión de mi vida, gobernara mi vida y llenara el vacío de mi corazón, y contestara todas mis interrogantes que en silencio guardaba y que me ahogaba día a día... Y cuando el entro a mi corazón los muros de valores y principios se fueron al suelo, sentí que mi corazón empezó a latir profundamente, en ese momento comprendí que todos mis valores y mi manera de ver la vida, no significaban nada ya que Dios no estaba allí, y descubrí que había tanta maldad en mi alma, tantos pecados guardados de años, y comprendí que nada bueno había en mi... Y su palabra escudriño mi corazón y pude ver mi triste realidad y al mismo tiempo descubrí que él me limpia y me perdona, porque siempre me amo... hay el sano mi tartamudez, ahora sé que es verdad lo que es vivir, ya que yo estaba muerta y me dio la vida; estaba huérfana y me hizo su hija; yo era esclava del pecado y me dio libertad... Puedo decir que conocí el Amor de Dios en mi vida, que me enseño a perdonar, a olvidar a cambiar cada día, y a soportar las pruebas de la vida. Este amor me enseño a vivir con esperanza, este amor sano mis heridas y se llama JESUS...

Cargo dentro de la Iglesia:
  • Secretaria 
  • Trabajo social en las damas (Dorcas)
  • Evangelización.
  • Predicadora evangelista.